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Acerca de MOVA

MOVA, se fundó en octubre de 2011, por presidentes de empresas de transporte y líderes de diversas rutas de transporte de pasajeros en el Distrito Federal.

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Trolebús, en las últimas paradas

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Con la modernización del transporte en la ciudad, este sistema que data de 1951, en poco tiempo sería descontinuado.


Ante los problemas de contaminación que enfrenta la Ciudad de México, el Gobierno capitalino se propone invertir en el transporte eléctrico y así, de manera paulatina, iniciar el desuso de los vehículos de gasolina y diésel. 


Para este proyecto, llamado electromovilidad, se cuentan con recursos federales que ascienden a siete mil millones de pesos, una parte del dinero se destinará a la compra de 10 mil taxis, aunque algunos serán híbridos y otros si serán totalmente eléctricos y también para adquirir 80 autobuses eléctricos que sustituirán a los trolebuses, que actualmente cuenta con 230 unidades distribuidas en ocho rutas. 


El Servicio de Transporte Eléctrico (STE), en conjunto con la Secretaría de Movilidad, los sacará de circulación en los próximos meses y dará paso a un nuevo transporte más seguro y eficaz, además de vanguardista. 


Autoridades capitalinas informan que con el nuevo parque vehicular completo se pondrán en marcha el doble de las rutas que actualmente cubre el trolebús Prevé que la nueva flotilla mantendría la tarifa actual de pasaje y será transporte gratuito para niños menores de dos años, estudiantes, personas con discapacidad y de la tercera edad. 


El transporte eléctrico se impulsa en otras ciudades del mundo, sobre todo en Europa, donde está en crecimiento, pero también en Latinoamérica, y está demostrando que no tiene mayores desventajas frente a los que usan combustibles fósiles. 


Actualmente, las unidades eléctricos ofrecen un mayor rendimiento de las baterías con trayectos de hasta 400 kilómetros, que requieren poco más de dos horas de recarga y aunque el precio es todavía alto en comparación con los autobuses de gasolina y diésel, su costo-beneficio es superior. 


En este sentido coincide el STE y pone un ejemplo: las balatas de un autobús de bajas emisiones de bióxido de carbono duran alrededor de ocho meses, en cambio ésta misma pieza en los transportes eléctricos se cambian cada ocho años. 


Además del gasto para llenar el tanque de combustión interna de un vehículo, que varía según su uso, mientras para la carga completa de un coche eléctrico sólo se desembolsan 35 pesos. 


Por ello respaldan la propuesta de elevar la cantidad de vehículos eléctricos en la capital mexicana, que aún es bajo pues no representan ni el uno por ciento de la flota total. 


Y así lo manifestó también el secretario de Movilidad de la Ciudad de México, Héctor Serrano, "En Alemania hay un millón 200 mil autos eléctricos, en la Ciudad de México no llegamos ni a 300; ha llegado la hora de innovar y renovar el parque vehicular, no solamente el transporte público, me parece que podemos incentivar en la población el uso de un transporte que genere menos emisiones contaminantes". 


El funcionario local precisó que el crédito -de siete mil millones de pesos- que se obtuvo con aval del Gobierno Federal a través de la Secretaria de Hacienda solo es el arranque para la evolución hacia los autobuses y autos eléctricos, pues el Gobierno de la ciudad buscará más opciones para financiar este modelo de transporte el cual debe cubrir las necesidades de seguridad, comodidad, servicio y sobre todo no contaminante. 


El funcionario capitalino resaltó que el proyecto de electromovilidad va más allá de ofrecer un transporte útil, eficiente y efectivo, su principal objetivo es evitar que los índices contaminantes afecten la salud pública. 


Sin embargo, el proceso para iniciar el reemplazo de trolebuses y taxis por los de motor eléctrico ya tiene avances, pero no es inmediato. 
Para mediados de mayo se prevé que estén listos algunos créditos para taxis eléctricos, e híbridos, y hasta el momento solo dos empresas automotrices han presentado sus ofertas para un mercado de 10 mil unidades.

 
En cuanto a los 80 nuevos autobuses eléctricos que se planea integrar a la flota de trolebuses se llevará más tiempo para que los pasajeros puedan conocer sus beneficios. 


Primero se deberá establecer que empresas fabrican estas unidades y el tipo de vehículos que resulten acordes a las características de las vialidades de la capital del país, el voltaje y otras cuestiones técnicas y de mantenimiento, además de hacer pruebas con y sin pasajeros, en distintos horarios y recorridos para determinar el nivel de seguridad, rendimiento, capacidad y comodidad de las unidades. 


También se debe esperar una etapa para la licitación, fabricación y entrega de las unidades. 


A la par se debe trabajar en la instalación de más centros de carga de las pilas y en la capacitación de los operadores e incluso la negociación con los trabajadores de la Alianza de Tranviarios de México, por lo que concretar este proyecto podría tomar de dos a cuatro años. 


De acuerdo al STE, ya se tienen planes para colocar, por lo menos, 100 puntos de carga en distintas zonas, pero no hay una fecha destinada para que los primeros autobuses eléctricos comiencen a dar servicio y la transformación será gradual.

Fuente: www.capitalmexico.com.mx